Elecciones generales el 28 de abril: “España debe continuar avanzando”


El presidente del Gobierno anuncia su decisión de "dar la palabra a los españoles" y hace balance de la acción de su Ejecutivo. Sánchez subraya su apuesta por la “política útil, la tolerancia, el respeto, el sentido común y la moderación”, para construir “la España que queremos” con “redistribución de la riqueza, ampliando derechos y libertades y fortaleciendo la cohesión social y territorial”.
15/02/2019

El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, anunció este viernes que ha comunicado al Rey Felipe VI la propuesta de disolver las Cortes Generales y convocar elecciones generales el próximo 28 de abril. Sánchez explicó su decisión como la respuesta a la “disyuntiva” que se le ha planteado tras el “bloqueo”, por parte del Congreso, a la tramitación de “unos presupuestos sociales”: gobernar con una prórroga presupuestaria o “creer que España no tiene un minuto que perder, que necesita avanzar y no dar pasos atrás”. “Y entre no hacer nada y seguir sin presupuestos o dar la palabra a los españoles –apuntó–, elijo la segunda”.

El líder socialista subrayó que España “debe continuar avanzando y progresando desde la tolerancia y el respeto, desde la moderación y el sentido común, excluyendo la política de la crispación, con empleo de calidad, redistribuyendo la riqueza, consolidando la ampliación de derechos y libertades y fortaleciendo la cohesión social y territorial como única garantía para conservar la unidad de España”. “España es de sus ciudadanos, no de ningún partido. Los ciudadanos deberán decidir si damos pasos hacia atrás o avanzar. Los españoles decidirán con su voto, y lo que decidan siempre será un gran acierto”, recalcó.

En la misma comparecencia en Moncloa, el presidente hizo balance de la acción de su Ejecutivo desde la moción de censura. Una moción que se abrió paso tras la condena al PP por financiación irregular y enriquecimiento ilícito, y tras años de “parálisis legislativa” y desatención a las “urgencias sociales de buena parte de la ciudadanía”, y que sirvió para marcar un nuevo horizonte y conformar un Gobierno de “personas capaces”, “abierto”, “no partidista” y que ha abordado las necesidades del país desde “convicciones progresistas, de izquierdas” y “con un firme compromiso”: “Gobernar para la mayoría; unir y no enfrentar a los españoles”.

Como ejemplos de lo logrado en estos meses, Sánchez explicó que se ha trabajado en tres ejes: la consolidación del crecimiento económico y el empleo digno, la reconstrucción del Estado del bienestar y la redistribución de la riqueza y el reforzamiento de nuestras instituciones democráticas. El presidente citó medidas como el Plan de Trabajo Digno, la subida del salario mínimo interprofesional y la mejora de la protección a los autónomos. También la reuniversalización de la Sanidad pública, la mejora de las becas y las pensiones, el impulso al pacto de Estado contra la violencia de género y la lucha contra la pobreza infantil. Y, finalmente, la propuesta para acabar con los aforamientos, la reactivación de conferencias sectoriales y bilaterales y el cumplimiento del mandato del Congreso para exhumar a Franco, entre otras medidas de regeneración.

Además, denunció el “filibusterismo parlamentario” de PP y Ciudadanos, que han impedido que se tramiten medidas como la ley de eutanasia, la derogación de la ley mordaza, la derogación de la reforma laboral, la modificación del voto rogado, la ley de igualdad laboral y contra la brecha salarial, la ley sobre bebés robados y medidas contra la pobreza energética, entre otras cuestiones. Sobre la crisis territorial, apuntó que “la voluntad del Gobierno siempre ha sido la misma”: “Hablar y dialogar dentro de la Constitución para encontrar una solución”. “Dentro de la Constitución, todo; fuera de la Constitución, nada. Y eso lo han sabido todos los gobiernos autonómicos y la oposición durante estos ocho meses, en los que no he contado con la lealtad al Estado de la oposición conservadora”, concluyó.