El PSN-PSOE consigue sus objetivos prioritarios de garantizar la calidad de los servicios y las condiciones laborales de los trabajadores en la Ley Foral de Contratos Públicos


Los socialistas han conseguido los objetivos que se fijaron en el debate del proyecto de Ley Foral de Contratos Públicos al haber introducido muchas de sus enmiendas en el dictamen que ahora pasará a pleno. Enmiendas que, como explica la portavoz del PSN-PSOE en la materia, Ainhoa Unzu, “mejoran el proyecto inicial y permiten que de la Administración salgan unas licitaciones buenas que garanticen la calidad del servicio, obra o suministro, así como las condiciones laborales de los trabajadores”.

Entre los objetivos que se han logrado con las enmiendas socialistas figuran el mayor control y transparencia en la contratación pública; propiciar una mayor relación calidad-precio; más participación de autónomos, pequeñas empresas y de la economía social; y establecer la obligación de que en los criterios de adjudicación se tengan en cuenta aspectos medioambientales, sociales, innovadores y laborales.

Pero sobre todo, como explica Unzu, “el Gobierno de Navarra tendrá que dejar de ampararse en la Reforma Laboral del PP en las contrataciones”. Porque, como denuncian los socialistas, hasta ahora se han adjudicado licitaciones públicas por debajo de los costes salariales, lo que se ha traducido es más precariedad y en el recorte de los derechos de los trabajadores.

En Educación sigue la polémica

En este sentido, el PSN-PSOE ha vuelto a denunciar las deficiencias en el anuncio de contratación del servicio de limpieza de 29 centros de enseñanza agrupados en 27 lotes. En muchos de ellos, el precio de salida es inferior al coste real de subrogación de los trabajadores. E incluso salen contrataciones con un precio menor que años atrás, sin tener en cuenta, por tanto, ni la antigüedad de las plantillas, ni la actualización de convenios.

Un ejemplo más, explica Unzu, de que el Gobierno de Navarra admite bajas temerarias incluso por debajo de los costes laborales con las consecuencias que esto tiene en despidos, horas impagadas o falta de sustituciones. En definitiva, añade la socialista, es un “recorte de derechos, y al gobierno ´del cambio`, ´de lo social`, le da igual, porque lleva aplicando la Reforma Laboral del PP en las contrataciones públicas mucho tiempo, obviando a las personas que hay detrás y el perjuicio que les causan”.