Apostamos por la Laicidad en la la Escuela Pública


El PSN-PSOE solicita explicaciones a la Consejera de Educación, María Solana, acerca de la modificación de la hoja de preinscripción del curso académico 2018/19 en los centros públicos de educación infantil y primaria, en la cual las familias podían elegir la religión católica, como hasta ahora, o bien optar por la formación en otras religiones. 

Para el portavoz socialista en la materia, Carlos Gimeno, “es una medida extraña ya que tiene difícil encaje en el acuerdo programático del cuatripartito”, donde se apuesta por un sistema educativo laico y, de hecho, se insta al Gobierno del España a denunciar los acuerdos establecidos con el Vaticano en 1979 y a estudiar vías legales para no impartir religión confesional en el currículo escolar. Pero, además, esta medida contraviene las resoluciones aprobadas en el Parlamento en las que se insta al Gobierno de Navarra a disminuir hasta el mínimo legal la carga horaria de las enseñanzas de la religión regulada con carácter básico en la normativa estatal. 

“Una vez más”, dice Gimeno, “la Consejera ha actuado con opacidad”, ya que su decisión no ha sido trasladada ni a la Mesa Sectorial de Educación, ni a órganos participativos como la Mesa de Padres y Madres, ni al órgano consultivo por excelencia, el Consejo Escolar de Navarra, pero tampoco es conocida por los profesionales consultados del Servicio de Inspección Educativa ni los directores y directoras de los centros públicos navarros.

Gimeno quiere censurar, además, la incertidumbre que se ha creado en los centros y preguntar a la Consejera de Educación si realmente se van a asumir las peticiones de los padres y madres, si ha previsto en qué lengua se impartirían estas asignaturas religiosas y en qué ciclos se aplicará la medida. También considera importante conocer los requisitos básicos que tendría el profesorado que impartiría estas nuevas asignaturas, su titulación, quien los designaría y el currículum.

El socialista confía en que el Departamento no actúe con improvisación y traslade el número de alumnos mínimo necesario para satisfacer la demanda, si es el mismo que en otras materias, o si, dada la complejidad del desarrollo curricular en los centros más necesitados de medidas organizativas, se tiene prevista la organización de tiempos y espacios educativos con suficiencia. Se cuestionan los socialistas si los centros de titularidad privada de confesionalidad católica se podrían ver obligados también a impartir otras religiones en cumplimiento de la norma.

El PSN-PSOE considera que esta medida del Departamento se concretaría fundamentalmente en centros públicos rurales en castellano con PAI que son los que escolarizan más alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo y no así en el resto de centros públicos y concertados. No obstante, dice Gimeno, “lo que estos centros necesitan son más recursos y más personal de atención a la diversidad, que bajen las ratios por aula, y no tanto que se incrementen las horas de religión”.

El socialista considera que, en todo caso, se podrían sostener otras fórmulas para garantizar la formación religiosa y moral sin impartir religión en los centros educativos. Como recuerda Gimeno, “la educación laica es un compromiso moral e institucional para el PSN-PSOE, lo que ha de traducirse en una potenciación de la educación pública laica y en valores, que se oriente a que los centros sean escuelas de ciudadanía reforzando el futuro y el valor de la democracia recuperando la asignatura de Educación para la Ciudadanía”.