Carta de Pedro Sánchez a toda la militancia

Querida compañera, querido compañero:

Termina un año repleto de actividad, acontecimientos relevantes y enormes desafíos de futuro en nuestra Organización y también en el ámbito institucional. El PSOE, actor fundamental de la consolidación de la democracia en España, ha centrado la atención de la ciudadanía, tanto en el proceso de primarias celebrado en mayo, como en el 39 Congreso Federal, donde renovamos esperanzas y expectativas y revalidamos nuestro compromiso como garantía de cambio político real y factible desde los valores progresistas.

Al mismo tiempo, en 2017 hemos culminado importantes procesos de renovación de liderazgos en los ámbitos federal, autonómico y provincial, a través de un sistema de primarias que nos identica como el partido a la vanguardia de la calidad democrática. Como Secretario General, quiero agradecer tu compromiso en este proceso. Un compromiso de lealtad hacia unas siglas que representan el legado de la lucha por el progreso, la igualdad y la transformación social en nuestro país. Un compromiso sin el que nuestro partido no podría seguir adelante. Este legado nos impulsa con orgullo, pero sin autocomplacencia.

Nuestra capacidad de anticipar los retos y desafíos del porvenir es más necesaria que nunca ahora que atravesamos una crisis política y territorial que se alimenta, precisamente, de la incapacidad de la derecha para afrontar problemas cuya solución encomienda al paso del tiempo o a la simple casualidad.

Los socialistas propusimos -y conseguimos en octubre- la creación de un órgano parlamentario especíco en el que afrontar los retos a los que se enfrenta nuestro modelo territorial. La Comisión para la Evaluación y la Modernización del Estado Autonómico representa, mejor que ningún otro, un ejemplo de compromiso frente a la inacción.

Es ese proyecto de convivencia y afectos compartidos, de diversidad desde la justicia y la solidaridad, el que cuestiona el independentismo en Cataluña por la irracionalidad de sus postulados. En esa coyuntura, el PSOE no ha vacilado a la hora de defender la democracia frente a las vías unilaterales de ruptura que tanto daño han causado a la sociedad catalana.

El secesionismo ha crecido, entre otros factores, sobre el silencio y el inmovilismo, lo que hace más necesaria que nunca la consolidación de un proyecto alternativo desde los valores de la izquierda.

Valores comprometidos, por encima de todo, en la lucha contra todas las fuentes de desigualdad. Las desigualdades y la pobreza creciente contradicen el discurso triunfalista de la derecha, incapaz de trasladar a la ciudadanía una recuperación que no deja de ser cticia para un gran número de hogares en los que llegar a n de mes sigue siendo un problema.

Valores que nos impulsan en la lucha contra algunas de las grandes vergüenzas de nuestro tiempo, como la violencia machista, contra la que impulsamos un Pacto de Estado, el primero de esta Legislatura, con la nalidad de articular todos los recursos necesarios para que nunca más una mujer sienta que el sistema y las instituciones le fallan.

Valores, en denitiva, que se alzan contra el intento conservador de consolidar una sociedad cada vez más desigual. Una sociedad en la que la ruptura del pacto entre generaciones sobre el que descansa nuestro sistema de pensiones, dependencia y bienestar futuro, amenaza a los más jóvenes ante la indolencia de una derecha incapaz de ver más allá del año en curso.

Contra la España fatalista y resignada que nos ofrece la derecha, nuestro partido tiene el deber de abordar las grandes transformaciones que necesita España para no aceptar como inevitable la armación de que la próxima generación tendrá peor calidad de vida que la precedente.

España se merece que la izquierda vuelva al Gobierno. Una izquierda autónoma frente al poder establecido. Una izquierda constitucional y solidaria que no cede ni ante el independentismo ni ante el autoritarismo de la derecha.

Nuestro país necesita la sensatez de esa izquierda que representa el PSOE. La que se centra en las personas por encima de los territorios. Esa izquierda que cree en esa España más justa, más social y más democrática que todos estamos esperando.

Este año 2018 que está a punto de comenzar, volverá a exigir lo mejor de nosotros. Y tengo la más absoluta convicción de que sabremos estar a la altura de lo que nuestro país nos demanda.

Lo haremos desde la unidad y la lealtad a un proyecto, el del Partido Socialista Obrero Español, absolutamente esencial para España. Juntos y juntas somos una fuerza imparable de cambio que ya transforma nuestro país desde el ámbito autonómico y también desde el local allí donde tenemos responsabilidades de gobierno.

Este año 2018, decisivo para culminar la Legislatura en la mayoría de estas instituciones, debe ser también el punto de partida para renovar la conanza en el proyecto socialista en las próximas citas electorales, autonómica, local y europea que nos esperan en 2019.

Sé que puedo contar con tu apoyo en la conquista de las metas que tenemos a nuestro alcance. Metas que no sólo conducen a un triunfo electoral cercano, sino que constituyen la mejor esperanza de regeneración política de nuestro país desde los valores de progreso y cambio que representamos.

Con mis mejores deseos para un 2018 cargado de esperanza, igualdad y libertad, recibe un cordial saludo socialista.


Pedro Sánchez Pérez-Castejón
Secretario General del PSOE